El protocolo CAN en vehículos modernos: una base de comunicación crítica
El protocolo CAN en vehículos modernos: una base de comunicación crítica

El protocolo CAN en vehículos modernos: una base de comunicación crítica

El protocolo Controller Area Network (CAN) se ha convertido en una parte fundamental de la comunicación electrónica en los vehículos modernos. Desde 1992, el protocolo CAN permite que las funciones básicas como el ABS o el BAS estén disponibles de serie en todos los coches.

Origen y desarrollo del protocolo CAN

El desarrollo del CAN comenzó en la década de 1980, siendo diseñado por Bosch. La implementación del CAN se inició en 1987 con el uso de microordenadores (ECU) específicamente desarrollados para trabajar bajo este protocolo.

Normalización y características técnicas

Fue hasta 1991 cuando se estableció la primera normalización del CAN a baja velocidad, limitada a una tasa de transmisión de 125kbps. El funcionamiento del CAN se basa en un bus de datos compartido entre los distintos sistemas electrónicos del vehículo.

Todos los dispositivos pueden enviar y recibir información simultáneamente mediante el CAN. El CAN utiliza un cable trenzado con dos niveles de tensión: CAN_H y CAN_L.

Representación de datos en el protocolo CAN

El cable CAN_H opera entre +2,5 y +3,5 V. El cable CAN_L se encuentra en el rango de +2,5 y +1,5 V. Un '0' se representa con una tensión de +2,5 V.

Un '1' se codifica mediante la combinación de 3,5V en CAN_H y 1,5V en CAN_L. Una trama CAN está compuesta por varios campos clave: identificador, código de longitud de datos y campo de datos.

Estructura de una trama CAN

El identificador indica el sistema electrónico origen de la señal y establece su prioridad dentro del bus. El código de longitud de datos define cuántos bytes contiene el campo de datos. El campo de datos puede variar entre 0 y 8 bytes según lo especificado previamente.

Riesgos asociados al protocolo CAN

El protocolo CAN es vulnerable a ataques cibernéticos debido a su antigüedad. Los vehículos modernos presentan múltiples puntos de entrada para atacantes, como los cierres inteligentes mediante Bluetooth o servidores en la nube.