Dos casos de ciberdelincuentes que aprovecharon su acceso interno para chantajear a sus empleadores
Dos casos de ciberdelincuentes que aprovecharon su acceso interno para chantajear a sus empleadores

Dos casos de ciberdelincuentes que aprovecharon su acceso interno para chantajear a sus empleadores

Caso 1: El analista de seguridad malo

Un hombre de Reino Unido, Ashley Liles, de 28 años, fue declarado culpable de acceso no autorizado a una computadora con intenciones delictivas y de chantajear a su empleador. Según un comunicado publicado por la Unidad Regional contra el Crimen Organizado del Sureste (SEROCU), Liles trabajaba como analista de seguridad informática en una empresa con sede en Oxford que sufrió un ataque de ransomware en febrero de 2018.

Los actores del ataque se pusieron en contacto con los ejecutivos de la empresa y exigieron el pago de un rescate. Durante las investigaciones internas, Liles participó en el esfuerzo de respuesta a incidentes, junto con otros miembros de la empresa y la policía.

Según SEROCU, durante esta fase, Liles intentó enriquecerse engañando a su empleador para que le pagara un rescate en lugar del atacante original. Accedió a los correos electrónicos privados de un miembro de la junta más de 300 veces y alteró el correo electrónico de chantaje original, cambiando la dirección de pago proporcionada por el atacante.

El plan era desviar el pago a una billetera de criptomonedas bajo su control. También creó una dirección de correo electrónico casi idéntica a la del atacante original y comenzó a enviar correos electrónicos a su empleador para presionarlo a pagar.

El propietario de la empresa no estaba interesado en pagar, y las investigaciones internas revelaron el acceso no autorizado de Liles a correos electrónicos privados, apuntando a la dirección IP de su casa. Aunque Liles borró los datos de sus dispositivos personales al ser descubierto, aún era posible restaurar los datos incriminatorios.

Liles se declaró culpable en una audiencia judicial cinco años después del incidente.

Caso 2 – El programador con permisos

Este caso comenzó en diciembre de 2020. Un atacante irrumpió en la red de una organización a través de un agujero de seguridad desconocido y adquirió privilegios de administrador. Robó gigabytes de datos confidenciales, borró los logs del sistema para cubrir sus huellas y exigió 50 Bitcoins (aproximadamente U$S 2.000.000) para silenciar las cosas.

El atacante realizó doxxing de la víctima cuando no pagó el chantaje, divulgando deliberadamente información sobre una persona o empresa para ponerla en riesgo de daños físicos, financieros u otros tipos. La víctima, sin embargo, sospechó de un trabajo interno.

El FBI allanó la casa del futuro ex-programador senior Nickolas Sharp, quien trabajaba como desarrollador en la empresa y aparentemente estaba ayudando a remediar su propio ataque mientras intentaba extorsionar a la empresa. Los policías incautaron varios dispositivos informáticos, incluida la computadora portátil que utilizó para atacar.

Varios días después del allanamiento, se publicaron noticias falsas sobre el incidente para dañar la reputación de su empleador. El precio de las acciones de Ubiquiti cayó repentinamente tras conocerse la noticia de la violación de datos.

Sharp se declaró culpable en febrero de 2023 y fue sentenciado a seis años en prisión seguidos de tres años en libertad condicional, además de pagar una restitución de poco más de U$S 1.500.000.