La Conferencia RSA abordó durante sus tres días temas centrales relacionados con la evolución de la inteligencia artificial (IA) y su impacto en la seguridad, así como las amenazas emergentes derivadas de la computación cuántica. La IA se presentó como un factor transformador en el ámbito de la defensa cibernética, mientras que la computación cuántica fue identificada como una amenaza potencial para los sistemas actuales de cifrado.
IA: Un cambio fundamental en la seguridad
La inteligencia artificial dominó el tema inicial del evento. Hugh Thompson, presidente ejecutivo de la conferencia, destacó que su adopción ha transformado radicalmente las tácticas de los atacantes. La IA agente y sus aplicaciones en centros de operaciones de seguridad fueron temas clave, junto con la defensa contra ataques adversarios en modelos de lenguaje grandes (LLM) y el cumplimiento normativo.
Vasu Jakkal, vicepresidente corporativo de seguridad de Microsoft, afirmó que la IA representa uno de los casos de uso más serios para la seguridad. Jeetu Patel, director de producto de Cisco, coincidió en que la seguridad será un factor clave para su adopción, aunque destacó una contradicción: muchos profesionales de la seguridad tienden a rechazar nuevas tecnologías.
Computación cuántica y amenazas emergentes
El segundo día se centró en el impacto potencial de la computación cuántica. Sandra Joyce, vicepresidenta de Inteligencia de Amenazas de Google, señaló que grupos de amenazas persistentes avanzadas (APT) han utilizado los servicios públicos de IA Gemini para mejorar sus ataques. Sin embargo, afirmó que no se ha observado aún la creación de nuevos vectores de ataque.
Los controles de seguridad de la IA han limitado las acciones de algunos actores APT, pero también han permitido descubrir vulnerabilidades. Por ejemplo, Google identificó una vulnerabilidad llamada Big Sleep, que fue encontrada gracias a un modelo de lenguaje (LLM).
John Flynn, vicepresidente de seguridad y privacidad de Google DeepMind, señaló que los actores estatales están desarrollando modelos locales o personalizados debido a la falta de visibilidad. Jade Leung, directora técnica del Instituto de Seguridad de IA del Reino Unido, destacó el riesgo que representa la IA en áreas como ataques químicos y biológicos.
Un panel principal abordó la amenaza potencial de la computación cuántica para los sistemas actuales de cifrado. Los participantes coincidieron en que esta tecnología aún está lejos de convertirse en una amenaza, pero algunos actores estatales ya están tomando medidas ofensivas.
Nuevas técnicas de ataque y desafíos legales
El tercer día se centró en nuevas amenazas y tipos de ataques. Kevin Mandia, fundador de Mandiant, destacó la necesidad de hacer más con menos, lo cual implica una mayor dependencia de la IA.
Tom Gillis, vicepresidente sénior de Cisco, mencionó el ataque Volt Typhoon, un APT chino cuyo objetivo no es robar información, sino establecer presencia en redes para futuras acciones. Joshua Wright, miembro del Instituto SANS, presentó la técnica Permission Sprawl, que permite a los actores de amenazas expandirse por toda una red utilizando herramientas como navegadores.
Rob T. Lee, jefe de investigación del SANS Institute, señaló que los agentes de IA pueden ejecutar secuencias de ataque 47 veces más rápido que los operadores humanos. Además, destacó el impacto negativo de leyes como el RGPD y la CCPA en la capacidad de los defensores para analizar datos.
Las organizaciones deben desinfectar hasta el 78% de los datos de seguridad sin procesar antes de realizar un análisis, lo que demora entre siete y doce minutos.