La Justicia argentina dictaminó que crear imágenes de pedofilia mediante inteligencia artificial (IA) es delito. Este fallo, emitido por la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal del Departamento Judicial Zárate-Campana, establece que el artículo 128 del Código Penal argentino contempla las representaciones de abuso sexual infantil generadas o modificadas con IA, incluso cuando no haya víctimas reales identificadas.
Un precedente histórico en la lucha contra la pedofilia digital
El fallo marca un punto de inflexión al definir que las imágenes generadas artificialmente, aunque no retraten a menores reales, cosifican y normalizan la violencia sexual. La decisión se tomó en el marco de una denuncia contra un hombre acusado de publicar y distribuir representaciones de menores en actividades sexuales.
Los jueces Mariano Magaz, Humberto Bottini y María Pía Leiro rechazaron la defensa del acusado, que argumentó que el contenido podría haber sido generado digitalmente sin víctimas reales. Los magistrados sostuvieron que el artículo 128 contempla cualquier representación de menores en situaciones sexuales explícitas, independientemente de su origen.
La jueza Graciela Cione señaló que una simple observación de los videos y fotografías permitía concluir que se trataba de niños y niñas entre 3 y 13 años. El Tribunal advirtió que el permiso para este tipo de contenidos podría normalizar la pedofilia, poniendo en riesgo la libertad e integridad sexual de las infancias.
La necesidad de una legislación específica
Daniel Monastersky, director del Centro de Estudios en Cibernética y Datos de la Universidad Austral, destacó que la producción de material de explotación sexual infantil, incluso si las imágenes son generadas por IA, se basa en fotografías reales de menores. El uso no autorizado de estas imágenes constituye una violación de su privacidad.
Monastersky señaló que debería considerarse urgente incluir este delito en el Código Penal de la Nación. Por otro lado, el fiscal Lucas Moyano pidió adoptar una legislación similar a la «Take It Down» estadounidense, diseñada para abordar los «deepfakes» de contenido sexual explícito y la difusión no consentida de imágenes íntimas.
La ley estadounidense sanciona claramente la creación y difusión de imágenes generadas con IA que simulan situaciones sexuales sin el consentimiento de la persona representada. Moyano consideró que una medida análoga en Argentina permitiría enfrentar este flagelo, que afecta tanto a menores como a adultos víctimas de la difusión no autorizada de «deepfakes».
El dictamen judicial refuerza la postura de que el daño inherente al material de abuso sexual infantil, incluso si es digitalmente fabricado, es real y perjudicial para la sociedad. Aunque la justicia avanza con interpretaciones audaces, la complejidad y evolución de la IA exigen una respuesta normativa clara.