Recientemente se han descubierto dos vulnerabilidades críticas en el sistema F5 BIG-IP, que permiten la ejecución remota de código sin necesidad de autenticación. Estas vulnerabilidades, identificadas como CVE-2023-46747 y CVE-2023-46748, han sido reportadas por investigadores de seguridad de Praetorian Security, Inc., quienes destacan su gravedad.
Vulnerabilidad CVE-2023-46747
CVE-2023-46747 es una vulnerabilidad que permite la ejecución remota de código no autenticado en F5 BIG-IP. Esta vulnerabilidad se debe a una falla en la utilidad de configuración del sistema, lo cual permite a un atacante eludir la autenticación y ejecutar comandos arbitrarios del sistema.
Esta vulnerabilidad afecta todas las versiones de F5 BIG-IP desde 17.1.0 hasta 13.1.0. Para mitigarla, se recomienda aplicar el parche publicado por F5 o configurar una lista de control de acceso (ACL) para restringir el acceso a la interfaz de administración del sistema.
El ataque se basa en un tipo de vulnerabilidad conocida como contrabando de solicitudes, donde un atacante puede enviar varias solicitudes HTTP en un solo paquete. Esto permite explotar vulnerabilidades en la lógica de procesamiento de solicitudes del servidor.
Vulnerabilidad CVE-2023-46748
CVE-2023-46748 es una vulnerabilidad de inyección SQL que permite a un atacante con acceso remoto a la utilidad de configuración ver, agregar, modificar o eliminar información en la base de datos back-end. Esta vulnerabilidad tiene una puntuación CVSS de 8.8.
Las versiones afectadas incluyen desde 17.1.0 hasta 13.1.5. Para mitigarla, se recomienda limitar el acceso a la utilidad de configuración y aplicar las medidas temporales mencionadas en el boletín de seguridad de F5.
Estas dos vulnerabilidades están estrechamente relacionadas con CVE-2022-26377, lo cual sugiere que son problemas similares en la lógica de procesamiento de solicitudes. Ambas han sido incluidas en el catálogo de vulnerabilidades explotadas conocidas (KEVC) del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos.
Los investigadores destacan que ambas vulnerabilidades son críticas y pueden ser explotadas por atacantes con acceso remoto a la interfaz de gestión de tráfico (TMUI). Para mitigar el riesgo, se recomienda aplicar los parches disponibles o restringir el acceso a las interfaces sensibles.