El organismo internacional INTERPOL anunció el martes que ha logrado desmantelar más de 22.000 servidores maliciosos vinculados a diversas amenazas cibernéticas, como parte de una operación global denominada Operación Synergia II.
Objetivo y alcance de la operación
La operación se desarrolló entre el 1 de abril y el 31 de agosto de 2024, con el objetivo principal de atacar servidores relacionados con la infraestructura de robo de información, suplantación de identidad y ransomware.
Según INTERPOL, se identificaron aproximadamente 30.000 direcciones IP sospechosas, de las cuales el 76 por ciento fueron desmanteladas. Se incautaron un total de 59 servidores y también se confiscaron 43 dispositivos electrónicos, entre ellos ordenadores portátiles, teléfonos móviles y discos duros.
Resultados en distintos países
La operación condujo a una serie de acciones concretas en varios países. Entre los resultados destacan:
- La policía de Hong Kong desmanteló más de 1.037 servidores.
- En Mongolia se incautó un servidor y se identificaron 93 personas vinculadas a actividades cibernéticas ilegales.
- Se interrumpieron 291 servidores en Macao.
- En Madagascar se identificaron 11 personas vinculadas a servidores maliciosos y se incautaron 11 dispositivos electrónicos.
- En Estonia se incautaron más de 80 GB de datos.
Participación del sector privado
La operación contó con la participación de varios socios del sector privado, entre ellos Group-IB, Team Cymru y Trend Micro. Estas organizaciones afirmaron haber identificado más de 2.500 direcciones IP vinculadas a 5.000 sitios web de phishing y más de 1.300 direcciones IP relacionadas con actividades de malware en 84 países.
Primera fase de la operación
La primera fase de Synergia, que se llevó a cabo entre septiembre y noviembre de 2023, condujo a 31 arrestos y a la identificación de 1.300 direcciones IP y URL sospechosas utilizadas para phishing, malware bancario y ataques de ransomware.
La operación Synergia II representa un esfuerzo conjunto entre autoridades internacionales y el sector privado para combatir amenazas cibernéticas a gran escala.