Una empresa suiza especializada en privacidad en internet, Proton, ha confirmado la existencia de más de 300 millones de credenciales robadas que se comercializan activamente en la dark web. Estos datos incluyen información personal y contraseñas, lo cual representa un riesgo significativo para la seguridad de las cuentas digitales.
El peligro de las contraseñas
Las contraseñas son una medida fundamental de seguridad en línea. Un atacante que obtenga acceso a una contraseña puede acceder no solo a las cuentas, sino también a otros datos sensibles. A pesar de su importancia, siguen siendo uno de los puntos débiles en la protección de las cuentas.
Un nuevo método para detectar filtraciones
Proton ha desarrollado una herramienta que permite observar directamente la dark web y sus mercados criminales, donde se intercambian las credenciales robadas. Esta nueva metodología le permite a la empresa ofrecer transparencia sin precedentes sobre el estado de las filtraciones.
Un panorama alarmante
Según los datos recopilados, más del 71% de las filtraciones provienen de pequeñas y medianas empresas. Además, el 49% de los registros incluyen contraseñas. Estos números reflejan la magnitud del problema actual en materia de seguridad digital.
El uso de credenciales robadas
Analistas de Fortinet han confirmado que el abuso de credenciales robadas sigue siendo una práctica común entre los atacantes. Estos últimos utilizan cuentas legítimas y herramientas de acceso remoto para realizar intrusiones, lo cual dificulta su detección.
El impacto en la seguridad digital
Las filtraciones de datos están aumentando cada año, con más de 300 millones de registros individuales ya expuestos este año. La exposición de estas credenciales puede permitir a los actores maliciosos acceder a cuentas y datos sensibles sin necesidad de ataques sofisticados.
Recomendaciones para protegerse
Proton recomienda revisar si hay credenciales filtradas, cambiar contraseñas cuando sea posible y asegurar la activación de la autenticación de dos factores. Estas medidas son esenciales para minimizar el riesgo de robo de identidad o pérdida financiera.