La radiofrecuencia se ha convertido en un posible medio para realizar ataques a redes internas. La salida de los datos suele realizarse por medio de la propia red, pero existen alternativas que permiten el envío de información sustraída sin depender exclusivamente del canal tradicional.
Dispositivos maliciosos y comunicación por radiofrecuencia
Un atacante podría conectar un dispositivo que se comunica por radiofrecuencia a un ordenador dentro de la red interna. El dispositivo RPK2 es un ejemplo concreto, desarrollado en España y presentado como un USB que se hace pasar por una impresora.
Este dispositivo comienza a comunicarse con un receptor mediante radiofrecuencia, lo cual requiere que este último esté ubicado a unos pocos metros del dispositivo malicioso. Una posible mejora sería la incorporación de una tarjeta SIM en el receptor, permitiendo al atacante realizar el ataque desde cualquier lugar con acceso a internet.
Tecnologías alternativas para ataques internos
Otra tecnología que podría utilizarse es la LoRa, cuyas siglas significan long range o largo alcance. La tecnología LoRa está diseñada para conectar dispositivos a Internet de forma inalámbrica y mediante baterías.
Un atacante podría crear un dispositivo que utilice esta tecnología para conectarse a la red interna de una empresa. Un ejemplo es el uso de una RaspberryPi, que puede conectar tanto por Wi-Fi como mediante Ethernet.
Aunque este tipo de ataques son posibles, requieren que el atacante nadie esté cerca del dispositivo LoRa. La señal podría ser amplificada para aumentar la distancia de comunicación, aunque el tiempo de retardo en la transmisión será mayor que en un canal tradicional.
Riesgos y mitigaciones
Los riesgos incluyen que el atacante necesitará estar cercano al dispositivo. El tiempo de transmisión será mayor que en un canal tradicional.
Una posible mitigación es mantener una fuerte seguridad física para detectar intentos de conexión maliciosa.