Tokelau y el dominio .tk: un archipiélago en la mira del cibercrimen
Tokelau y el dominio .tk: un archipiélago en la mira del cibercrimen

Tokelau y el dominio .tk: un archipiélago en la mira del cibercrimen

Tokelau (.tk), conocido como el «paraíso del cibercrimen», se encuentra ubicado en el Océano Pacífico. Su población, que oscila alrededor de las 1.500 personas, vive en tres atolones con una superficie total de 12 kilómetros cuadrados. A pesar de su tamaño, el archipiélago tiene asignado un dominio web que se ha convertido en una herramienta clave para actividades ilegales.

El dominio .tk está gestionado por Freenom, una empresa que permitió a cualquier persona registrarse sin necesidad de datos reales. Esta política facilitó el uso del dominio para estafas masivas y suplantaciones de identidad. Según Rafa López, experto en ciberseguridad, «ver un dominio .tk es prácticamente lo mismo que ver un dominio .ru, que es el de Rusia. Sabes que lo que hay por detrás, sea lo que sea, no va a ser bueno».

El dominio .tk tiene más de 19 millones de registros, lo que lo convierte en el segundo dominio más popular del mundo tras el .com. Esta cifra refleja la extensión digital del archipiélago, que no se corresponde con su tamaño físico.

La gestión del dominio fue cedida a Freenom en 2001 por Joost Zuurbier, un empresario holandés. A cambio de una cantidad de dinero, el dominio permitió la creación de cibercafés gratuitos y servicios digitales en Tokelau. Sin embargo, con el tiempo se descubrió que Freenom no estaba registrada en Tokelau, lo que generó problemas legales.

En 2023, Meta demandó a Freenom por la utilización de dominios similares a sus marcas. La empresa fue acusada de haber registrado más de 5.000 nombres de dominio idénticos o confusamente similares a las marcas de Meta, como «faceb00k.ga» o «chat-whatsaap-com.tk». Esta acción llevó al cese de la actividad de Freenom.

Los tokelauanos buscan recuperar el control del dominio .tk para limpiar su nombre y evitar que se utilice como herramienta para actividades ilegales. Para ellos, este es un paso clave en la descolonización de Nueva Zelanda, que ha comprometido a organizar un referéndum antes de 2025.

Según Rafa López, «la gente de Tokelau está intentando, para limpiar su nombre, recuperar el control del dominio y que los ciberdelincuentes no puedan usarlo anónimamente. Pero como es un dominio de segundo nivel, que no están tan estandarizados ni protegidos como nacionales como el .es por ejemplo, se considera que la empresa lo ha comprado y ya está. La gente de Tokelau no puede recuperarlo y los ciberdelincuentes lo saben».

La situación plantea un desafío para las autoridades internacionales, que podrían tomar medidas como vetar empresas como Freenom en la Unión Europea. López sugiere que «la Unión Europea tendría que poder vetar que empresas como Freenom actuaran así desde su territorio. A veces será como poner puertas al campo, pero cuantas más puertas pongamos más difícil lo tendrán».