Malware atribuido a China detectado en infraestructuras críticas militares
Malware atribuido a China detectado en infraestructuras críticas militares

Malware atribuido a China detectado en infraestructuras críticas militares

La administración estadounidense está llevando a cabo una investigación activa sobre un malware atribuido a China. Este tipo de código ha sido detectado en las redes internas de infraestructuras críticas militares, incluyendo sistemas de comunicación, instalaciones de control del suministro de agua y redes eléctricas de bases militares ubicadas tanto en Estados Unidos como en otras regiones del mundo.

Características técnicas del malware

El malware ha sido identificado como un tipo de bomba lógica, también conocida como bomba de relojería. Puede incluir características propias de un worm, es decir, un programa que se autoreplica.

Riesgos potenciales

Algunos analistas sugieren que la mejor estrategia para enfrentar este tipo de amenaza es no eliminarlo inmediatamente, sino monitorizarlo de manera sigilosa y preparar planes de contención. Si el malware se hubiese activado en las infraestructuras militares estadounidenses, podría haber interrumpido o ralentizado los despliegues del ejército.

Afectación a servicios críticos

Se habría visto afectada la suministración de electricidad, comunicaciones y agua a las bases militares. El impacto podría haber sido aún mayor en territorio estadounidense debido a que el código no muestra diferenciación entre infraestructuras civiles y militares.

Detección temprana

A finales de mayo se detectaron los primeros signos de una campaña de malware en estas redes. Microsoft identificó código sin identificar en los sistemas de telecomunicaciones de Guam, una isla ubicada en el Pacífico donde se encuentra una importante base estadounidense.

Complejidad del ataque

Este tipo de código es difícil de localizar ya que se mezcla con el tráfico normal de los ordenadores de usuarios autorizados. Tras las investigaciones iniciales, se ha descubierto que este caso no representa más que la punta del iceberg. Se considera que el malware podría estar presente en diversas redes a lo largo del mundo.